martes, 24 de agosto de 2010

Cuando esa extraña sensación... alivio?

Cuando el paciente no te lo dice, pero es posible apreciarlo, observarlo, experienciarlo en el evento.
Cuando la emoción humedece nuestros ojos y eriza nuestra piel.
Cuando parece que estamos viendo frente a nuestros la transformación más bella salir de su propia crisálida.
Cuando de pronto y fuera de toda expectativa, en ese espacio tan íntimo entre co-terapeutas y cliente,
aparece,
como si nada,
libre,
un otro capaz de reconstruirse desde sus propias cenizas.

Cuando parece que aquella psicoterapia funciona...

No hay comentarios:

Publicar un comentario